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Miqzi Cerámica: el emprendimiento que deja su impronta contagiando creatividad

Actualizado: nov 12

Un arte milenario que muchas personas llevan en la sangre y pocas se animan a emprender el oficio de la cerámica. Esta es la historia Micaela Elizondo una emprendedora nata que desde pequeña siempre fue una apasionada por la cerámica.

Si bien Micaela comenzó con su emprendimiento, Miqzi Cerámica, hace dos años, su entusiasmo comienza cuando apenas tenía 8 años. En aquel entonces participó de un taller en la escuela y comenzó con sus primeras piezas. Aun recuerda una azucarera que le hizo a su mamá por aquellos tiempos.


“Soy fan de la cerámica desde chica, y tuve la suerte de iniciar con algunos talleres en la escuela. Luego estudié diseño industrial en la UBA y hace un tiempo fui a un encuentro de ceramistas en la cordillera y ahí pude reconectar con lo que me gustaba.” Comentó Micaela Elizondo, creadora de Miqzi Cerámica.


Luego de estudiar la carrera de Diseño Industrial, en la UBA Micaela emprendió su vuelta a la provincia. El gran amor por la naturaleza patagónica, pero sobre todo por el valle neuquino, dónde se crió, hacen que sus creaciones muestren sus raíces. Un marcado sentimiento es el que siente por los objetos que pueden crearse con la cerámica, volcando toda su pasión en cada uno de ellos.

Justo antes de la pandemia, a principios de 2020 Micaela ya estaba decidida a continuar por este camino que había reencontrado, dedicarse de lleno a la cerámica. Si bien el encuentro de ceramistas había sido en 2016, no sólo le sirvió para darse cuenta que esa era su verdadera pasión, sino también para realizar diferentes talleres de tan noble oficio. Fue así que se capacitó por varios años, buscando nuevas técnicas, entre ellas la precolombina y diferentes formas de usar el horno, algo no menor. Aprendió a cocinar la cerámica en horno de barro y horno de gas. Fue probando con diferentes hornos, capacitándose hasta que finalmente logró comprarse su propio horno.


“A partir del encuentro en 2016 comencé a tomar clases. Tuve la posibilidad de hornear en horno de barro, en horno de gas, y para cuando llegó mi horno ya le había tomado la mano. Igual empecé de a poco, en pequeñas series.” Agregó la emprendedora.

Hace 2 años arrancó con este proyecto reconectándose con ceramistas en la cordillera, nutriéndose de ellos, trabajando la arcilla y cocinando las piezas en diferentes hornos. En enero del 2020 compró su horno, el que actualmente le permite hornear sus bellas creaciones. En Neuquén alimentó su ingenio, conectándose con otras personas del mismo rubro.


“Siempre me gustó la cerámica, pero nunca me animé. Y cuando compré el horno fue un riesgo porque era una inversión muy grande. Al principio, cuando empecé a usarlo, fue pánico porque el horno llegaba a 1000 °C. Me pasó que una vez hubo un corte de luz y había metido todas las piezas en el horno y de repente se cortó la luz. Tuve que esperar que vuelva, dejarlo así, no abrirlo por nada y cuando volví la luz empezar la cocción toda de vuelta.” Confesó Micaela.

Algunos de los productos que fabrica de manera artesanal son las tazas, ahumadores, souvenirs, entre otros. Por su parte también comenzó con los adornos navideños, por su puesto con su sello personal. Todas sus creaciones son originales y se caracteriza por poner pasión y vida en cada pieza. Esta emprendedora transmite toda su pasión a cada momento y es que ahora también da clases para otras personas que deseen volcarse a la cerámica. Su próximo paso es agrandar aun más su taller para poder brindar más cursos de cerámica, y por su puesto continuar con toda su producción.


“Yo trabajo utilitarios de media y baja temperatura más que nada. Ahora estoy haciendo unas jaboneras en forma de flor para vender en conjunto con otra emprendedora que vende jabones y productos de biocosmética. Yo hago todo a mano, no uso molde y en general todo el proceso puede llevar hasta 3 semanas. Entre que hago la pieza, hay que dejarla secar por lo menos una semana para asegurarse bien que esté lista, el horneado del biscocho, después el esmaltado, otro horneado y entre todo eso maso menos unas tres semanas te lleva.” Aseguró Micaela.

Una emprendedora a todo trapo que se caracteriza por su persistencia frente a cualquier adversidad. Lucha constantemente por superar día a día sus creaciones e innovar con cada producto.


“A mí me costó tomar la decisión de dedicarme a esto. Es muy exigente porque sos tu propio jefe y estás tenés que estar todo el tiempo, pero es super gratificante. Tenés que ir pacito a pacito y ser muy constante y persistente.” Recomendó la creadora de Miqzi Cerámica.


Para conocer un poco más acerca del gran trabajo que realiza Micaela y de las opciones de clases de cerámica que ella ofrece, les dejamos sus redes sociales.

Instagram: cera.miqzi


Redacción: Lic. Andrea Vauthay

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