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Mushinka Chocolates: conocé la historia de Jennifer

A la Patagonia le sobra cultura gastronómica, desde los recursos, frutos e ingredientes que es capaz de brindar su tierra, hasta las técnicas que datan de la época de las comunidades originarias, esto y más dejan lugar a infinitas posibilidades de sabores, colores, texturas y aromas. Pero para poder aprovechar al máximo lo que nos regala esta región, hay que ser un verdadero chef, y la Patagonia tiene varios que saben cómo representarla. Y qué mejor forma de devolverles un poco de lo que hacen, que contando su historia. Con Descubrí tu Destino, cada semana te vamos a traer un artículo para que conozcas la vida, la trayectoria y lo más destacado sobre cada uno de los grandes chefs que esconde La Patagonia, y tal vez un poco más allá.

Como hemos contado en varias ocasiones, esta región, con sus paisajes, colores y sabores, es capaz de enamorar a cualquiera que la visite, y hasta hacer que se sienta y se convierta en su hogar. Y si además, son una chef que se especializa en chocolatería, La Patagonia es tu lugar en el mundo, como lo es para Jennifer Kpoliku Davila, fundadora de Mushinka Chocolates y Embajadora de la Gastronomía Neuquina.


Siempre se arranca por trabajos gastronómicos acá, así que a los 18 años arranqué en la chocolatería Mamushka. Empecé haciendo dulces y de a poco me fui incorporando al staff de las chicas chocolateras, con los años me interioricé en el tema y luego de un tiempo se volvió una pasión realmente. Después de 7 años ahí, me fui a estudiar sistemas a Neuquén y volví a San Martín de los Andes con un bebe así que me quedaba bastante cómodo el tema de seguir con la chocolateria. Empecé a trabajar en Abolengo, aunque en ese lugar como chef chocolatera encabezando la producción, así estuve 10 años”, expresó Jennifer.

Luego de este largo recorrido por las cocinas de Abolengo, se decidió a encarar un proyecto aparte, una chocolatería, pero como ocurrió con muchísimos otros rubros, la pandemia complicó las cosas. Sin embargo, este fue el inicio de lo la llevaria a ser la reconocida chocolatería que es hoy en día. Ya con aproximadamente 22 años de experiencia en este ámbito, le empezaron a llegar pedidos de parte de los conocidos de su barrio, para ver si podía hacer algunos huevos de pascua ya que todos estaban encerrados en sus casas.


Surgió salir a repartir, un poco también para ayudar a la economía de casa y entre una cosa y otra hubo que ponerle el nombre. La pandemia me incitó a hacer algo. Mientras hacía ese algo, me di cuenta que era muy feliz haciéndolo. Una cosa es trabajar para alguien en lo que te gusta, pero otra cosa muy distinta es cuando lo haces para tu negocio. Podés experimentar, probar, mezclar, crear lo que a vos se te antoje, todo lo que yo hago es muy mío, juego con mi imaginación, con mis sabores, con mi historia, con mis orígenes. Todo eso es Mushinka” agregó.

Jennifer nació en Cuba, lugar de donde también es oriunda su madre, su padre es de origen africano y cuando ella tenía 5 años, se vinieron todos juntos a la Argentina. Hasta los 15 su hogar fue la provincia de Córdoba, y en ese momento ella decidió mudarse a San Martín de los Andes, lugar que la enamoró, por algo ella se describe como patagónica. Hoy, su familia consta de su esposo, el cual es polaco, y su hija. Cuenta que de ahí viene la mezcla de Mushinka, ya que esta palabra significa “negrita” en polaco.


Muchos reconocidos cocineros y chefs de la actualidad, afirman que desde chicos ya sabían que iban a dedicar su vida a la gastronomía, que era lo único en lo que consideraban trabajar el día de mañana. Sin embargo, este no es el caso de Jennifer. “Mucha gente me decía vos tenés que tener tu marca, y yo respondía no no, esto lo hago por un tiempo y después quiero vender tornillos. Mi entorno me veía viviendo de esto, pero yo no. Si ahora lo miro desde afuera, capaz no tenía fe en lo que hacía. Aunque desde que empecé a los 18 años en gastronomía, siempre lo hice con todo mi esfuerzo, interesándome y llegó un punto que fue una pasión, pero jamás lo vi como algo a lo que podía llegar a dedicar mi día a día, hasta hace muy poco. Para mi tener una chocolatería estaba muy lejos de mis posibilidades, pero acá estamos jaja”. Mencionó la emprendedora.

Para la primera tanda de chocolates que vendí, mandé un comunicado a todos los contactos que tenía en WhatsApp, salí con el auto y volví sin nada, vendí absolutamente todo. Tenía muchísimo miedo al principio, pero volver a mi casa después de haber vendido todo fue muy loco. Así pasaron los meses, los pedidos aumentaban y me empezaron a decir que encarara esto de una forma más seria, así que me hice redes sociales y hasta comencé a tener pedidos de puntos de venta. Yo siempre digo que la gente marca el camino de Mushinka, estoy muy agradecida con cada persona que colabora con esto”, contó la chocolatera.


Pero Jennifer no es solo Mushinka, sino que también hay una gran chef que ha recorrido todo el país y hasta el continente asistiendo a toda clase de eventos gastronómicos, compartiendo todo lo que sabe sobre el chocolate y por su puesto vendiendo sus productos. Recientemente estuvo participando de la Feria del Chocolate en la Rural. Además, ha tenido la oportunidad de fusionar sus productos con el de otros/as chefs regionales y nacionales, realizando clases magistrales en varios eventos como fue el Casteando Sabores, Pascua de Chocolate, ENBHIGA, la Fiesta Nacional del Chef, entre otros.

Toda su labor y el implacable esfuerzo que lleva invertido en esta pasión la llevó a lograr la distinción del sello de la gastronomía neuquina, que la reconoce como embajadora de la gastronomía neuquina. No hay que olvidar, otro gran paso en su carrera profesional, que también tuvo lugar recientemente, como fue la creación e inauguración de su propia fábrica. De Neuquén al mundo, sus chocolates y alfajores, cada vez pisan más fuerte, no solo en la Patagonia sino también en el país.


¿Los destacados? Los alfajores son lo más, húmedos y con un súper relleno que te trasladan a otra galaxia cada vez que los degustas. Sí, la cantidad y contundencia del relleno hacen que estos alfajores sean inmejorables. Respecto a los chocolates, hay para todos los gustos. Tabletas negras, blancas, combinadas, con frutos secos y diferentes variedades que se adaptan a cada paladar. Todo esto hace que tengas que probar cada cosilla de su lista de productos y atar tus propias conclusiones. Es así, que, para conocer más, te dejamos sus redes sociales y te decidas por donde arrancar.

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