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Sider: El arte de los grafitis

El artista se destaca por el despliegue de sus grafitis auténticos y orginales en la zona. “Me gustaría llegar a pintar edificios. No sé cómo se va a dar, pero me encantaría lograrlo. Es un sueño que tengo y que pienso cumplir” proyectó.

El artista se apoda Sider y tiene 29 años. Nació en Salta Capital y durante su crianza vivió en Trelew, Chubut. Gracias a este recorrido de norte a sur, pudo apreciar la evolución del arte urbano en la Argentina. Desde niño siempre estuvo presente su pasión por los dibujos y el arte. Actualmente, está en la creación de murales y grafitis en distintos locales o sitios exteriores. Además, está cursando la carrera de Artes Visuales en Cipolletti.


A los 7 años, Sider ya realizaba dibujos con escenas complejas y le daba importancia tanto a los colores como a las formas. A los 15 o 16 años, compró los primeros aerosoles de pintura con sus amigos y aprovecharon cada pared libre para hacer grafitis. Todo arrancó como un juego urbano, en el que la adrenalina y la diversión eran los motores para seguir este camino. En sus inicios, el joven calcaba imágenes para tomar referencias y hacia modificaciones para mejorarlas. Con la práctica constante, se dio cuenta que ya no tenía la necesidad de calcar. Al cabo de un año, sus dibujos crecían numerosamente y la gente se empezó a dar cuenta que alguien estaba dándole color a la ciudad. “De grande empecé a dibujar grafitis. Hice un poco más de arte urbano, de salir al barrio a ver qué tan grande podía hacer el dibujo. Me gustaba mucho la idea de hacer algo grande y pasar después por la calle, verlo y decir ‘Wow, yo lo hice’” comentó.

Durante su adolescencia, el artista asistió a una escuela Agrotécnica y en esta etapa se dio cuenta su pasión por el dibujo. Una de las valoraciones que más le marcó fue por parte del director de la institución. “Compré marcadores permanentes de colores y pinté varios bancos. Hice un re laburo pero me retaron. De igual modo, como hice dibujos muy buenos el director barnizó los bancos para que se conserven. Te juro, eso fue un montón. De hecho, me podían haber echado porque rayé como 8 bancos y no podía hacer eso. Pero bueno, esto de decir que lo hice bien esto fue un re incentivo” recordó. Fue entonces que se dio cuenta que lo suyo era por el lado artístico y decidió cambiarse a la carrera de Artes Visuales en la Universidad Nacional de Rio Negro, en la sede de Cipolletti. Actualmente, el joven está cursando y le quedan pocas materias para recibirse.


Mientras más creció la cantidad de dibujos que realizaba en la calle, más despertó el interés de las personas. Con el tiempo, el artista posicionó los grafitis como su labor. “Surgió siempre por la necesidad de querer pintar y que nunca me falte la pintura más que otra cosa. Esto es como un amor y una pasión que me nació. Entonces, quería ver que se retroalimente solo sin necesidad que siempre yo ponga plata para hacer el mural. Se me fue dando así” manifestó. De este modo, la técnica de sus dibujos evolucionó en el retrato de personajes, animales y demás.

Durante su transcurso en la carrera, se encontró en una situación complicada debido a los gastos de la universidad y del alquiler. Hasta que un día, un usuario de Facebook etiquetó a Sider en un posteo en el que solicitaban grafitero para un bar en Neuquén. Sin conocerlo aún, el dueño lo contactó y lo llevó al lugar para pintar una de las paredes. Su idea era hacer un evento para que todos los muros sean intervenidos por un artista diferente. Como la convocatoria no tuvo eco, el artista se ofreció a pintar el bar completo con las imágenes que quisiera el propietario. En total realizó 35 murales y esta experiencia le resultó frutífera ya que puedo hacer una variedad de dibujos y representaciones. Posteriormente, trabajó de mozo en el sitio y empezó a escuchar los halagos de los clientes por sus dibujos. De esta manera, empezó vender su trabajo.


En un principio, el joven salteño dibujaba a mano alzada la idea del cliente. Esta práctica le ocupaba todo un día en finalizarlo, el mismo tiempo que tardaba en hacer un mural. Gracias a la tecnología, le facilitó la realización de sus dibujos a través de la Tablet donde, en plena pandemia, aprendió a usar programas de edición. Poco a poco, incursionó en el diseño digital y actualmente hace logos para empresas, marketing digital y demás. El artista considera que sus últimos trabajos artísticos son los mejores en lo técnico y notó una evolución a comparación de sus primeros dibujos.

Para el diseño de un mural, Sider necesita mínimo 8 colores de aerosoles de uso artístico profesional. Además, utiliza herramientas como pinceles, máscaras, guantes, cinta de papel, etc. El tiempo que tarda en finalizarlo va a depender del tamaño. Un dibujo de un rostro en un paredón de 4x3 tarda aproximadamente ocho horas y lo puede terminar en un solo día. El artista aclaró que la rapidez en la terminación de los dibujos se debe al desarrollo de su técnica. Asimismo, pintar con aerosol le otorgó mayor facilidad para hacer trabajos en cantidad.


Por su carga afectiva y por la experiencia, uno de los trabajos que más disfrutó hacer fue para un proyecto llamado Museo al cielo abierto en 2015. El encargado del evento invitó a Sider para que vaya a desplegar su arte en Rosario, Santa Fe. El joven comentó “Conocí a una gran persona. Él ponía de su plata para traer artistas de todas las partes del mundo para pintar su barrio, no solamente de Argentina. Me pareció una historia increíble y me llevó a pintar un montón de paredes. Los consejos que esa persona me dio me ayudó un montón para evolucionar como artista y saber cómo cobrar los laburos. Me abrió un montón la cabeza. Los murales que hice para él siempre fueron muy de autoexigencia y autosuperación”.

Uno de sus mayores desafíos fue cuando hizo un trabajo de gran escala para “4 reinas”, una distribuidora de bebidas en Neuquén. Sin embargo, sueña con la idea de hacer murales más grandes. “Me gustaría llegar a pintar edificios. No sé cómo se va a dar, pero me encantaría lograrlo. Es un sueño que tengo y que pienso cumplir. Generalmente los desafíos más grandes tienen que ver con las paredes más grandes por una cuestión de proporciones, de alejarse para entender lo que estás haciendo y de mucha dedicación”.


Por otra parte, uno de los sueños de Sider, es a futuro, hacer una exposición con sus cuadros. Para conocer más sobre los trabajos de Sider pueden hacerlo a través de su cuenta de Instagram.

Instagram: sider1_


Redacción: Agustina Figueroa

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