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  • Foto del escritorAx3l Brandi

Mis sueños Rinconcito de Artesanías: El arte de la vitrofusión

Desde souvenirs hasta piezas con la técnica “caída libre”. El trabajo de Vanesa, su dueña, destaca por la originalidad y el diseño de sus productos. En el futuro, sueña con tener un taller propio y amplio para dictar sus clases.

Detrás del emprendimiento está Vanesa Cerda, de 43 años y residente de Neuquén Capital. Hace 16 años se adentró en el mundo de las artesanías en vitrofusión. Hoy en día, tiene su propio emprendimiento y enseña a trabajar este material.


Todo comenzó cuando una vecina la invitó a un lugar que ella no conocía. “En el 2007, fuimos a un taller acá en Neuquén y ahí me súper enganché por lo novedoso que era el vidrio. Trabajaba en casa, alquilaba un horno especial y asistía a pequeñas ferias en ese momento. Después, hubo una etapa que dejé y volví a arrancar”, comentó. Al retomar su actividad, viajó a Buenos Aires para asistir a seminarios y compró un horno específico.

Para ampliar sus conocimientos, estudió un año y medio de moldería en una escuela de Cipolletti. “Ahí me enteré de un profesorado de vitrofusión que se hacía en Mendoza. Así que lo hice y en 2019 lo terminé. Fueron dos años de viajar todos los meses un fin de semana. Ese profesorado me abrió muchísimas puertas, ya teniendo el título y todo, empecé a dar clases acá en casa y armé un pequeño tallercito. El año pasado también di clases en El Chañar por internet en la Municipalidad”. Además, en 2022 tuvo la posibilidad de ir a un “Viaje vidriero”, donde conoció la técnica del vidrio soplado.


En las clases de vitrofusión, dictadas por Vanesa, la gente puede comenzar en cualquier época del año y cada alumno tiene la libertad de realizar las piezas a su tiempo. “La primera clase trata de aprender un poco sobre los cortes. La idea del primer trabajo es como un llamador de ángel. Lo pueden hacer en un día donde lo cortan, pintan y a la otra clase ya el producto está cocinado, de ahí, ya el taller es libre. Cada uno ve lo que puede llegar a hacer, porque también depende de lo que uno puede ir comprando a medida que vaya trabajando. No son materiales tan económicos” manifestó la emprendedora. En su página de Facebook, publica los trabajos de las alumnas para mostrar su avance y por si hay interesados en comprarlos.

Mis sueños Rinconcito de Artesanías tiene una variedad de productos en vidrio y sus diseños marcan una impronta, pueden ser personalizados y tienen stock disponible.

Desde souvenires, centros de mesa, platos hasta adornos. Asimismo, tiene diferentes cuencos para velas, porta sahumerios, porta relojes, llamadores de ángeles. Sin olvidar las llamadas “caídas libres” para ser utilizadas como veladores, tulipas o para colocar caramelos.


Para mantenerse siempre actualizada, la artesana va incorporando estilos y diseños nuevos constantemente. “A pesar de que hice el profesorado, sigo haciendo seminarios por el tema de pigmentos y productos nuevos. Uno se tiene que ir actualizando o si no siempre caemos en lo mismo. Por eso el taller no tiene ningún tiempo determinado. Si uno quiere arrancar a mitad de año también se puede. Como es libre y se van viendo diferentes técnicas, vas avanzando a medida que cada uno pueda”, detalló.


Sus pedidos más grandes son en los cumpleaños de 15 o de 18 con los souvenirs o centro de mesas. Por otro lado, lo más requerido en las ferias son las piezas de menor tamaño. “Las lámparas de sal es un producto que vendió muchísimo en la pandemia, para regalo era algo que salía. Para el día del amigo son los cuenquitos, llamadores o porta sahumerios. Productos chiquitos que la gente pueda comprar en variedad y poder quedar bien con alguien. En fechas especiales, por ejemplo, el Día la Madre te piden algo específico y más personalizado”

Para realizar sus productos en vitrofusión, Vanesa compra el vidrio ya fabricado o recicla botellas. Luego, procede a cortar la pieza para obtener la forma deseada y una vez preparado, empieza a dibujar. Mientras que el último paso, es el horneado. Dependiendo de la complejidad de los diseños, puede tardar un día aproximadamente para terminarlo. La artesana dispone de dos hornos con diferentes medidas para acomodar las piezas. Algunos necesitan de un molde, otros van en el piso o, si son caídas libres, se sitúan en la base. Este proceso tarda unas 16 horas y, en ocasiones, los productos requieren de dos horneadas. Cuando se abre el horno, está a temperatura normal ya que las pinturas quedan encapsuladas. Al respecto, la artesana comentó: “No tenemos contaminación de nada y el brillo que le da es particular. Uno mete una cosa y cuando abrís el horno es totalmente mágico. Hay colores que por ahí uno los pinta y son grises, el tema después del horno cuando lo sacas es totalmente diferente, por eso las alumnas dicen que hace magia. Te salen burbujas o te salen colores súper lindos que vos no te los imaginabas”.


Según Vanesa, la adquisición de herramientas fue lo más complejo en su camino como emprendedora con la vitrofusión. “Me costó el tema de empezar a acomodar clases acá porque no se consiguen muchos materiales en Neuquén. Son instrumentos especiales y lo poco que hay es muy caro. Tuve que hacer una mini inversión para tener los productos y para poder ofrecerle justamente a mis alumnas los pigmentos y todo acá en el taller mismo”.


Con respectó al futuro, manifestó: “Lo soñado es tener un taller más grande y poder darle un lugar más amplio a mis alumnas. Acá en casa es chiquito y puedo tener de a cuatro personas, nada más. Armó y desarmó todos los días porque lo hago en el garaje de mi casa. La idea sería eso, tener un taller propio, grande y tener las cosas armadas para que uno pueda ir y trabajar todos los días”.

Mis Sueños Rinconcito de Artesanías participa en las ferias de Neuquén Emprende. Para saber sus próximas fechas y conocer más acerca del emprendimiento, pueden visitar su Facebook o contactarse por WhatsApp.


WhatsApp: 299 583-8613


Redacción: Agustina Figueroa


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